Hace dos años, en abril de 2024, se presentó una solicitud discreta a la FCC con una petición enorme: NextNav, una empresa de Posicionamiento, Navegación y Temporización (PNT) con historial de fusiones en telecomunicaciones, solicitó un cambio normativo que le permitiría construir una red de operaciones de banda ancha de alta potencia. La tecnología 5G de NextNav funcionaría tanto como respaldo GPS como capacidad de banda ancha de baja banda, apoyando la "seguridad nacional" al reforzar 16 sectores críticos de infraestructuras que dependen de las débiles señales GPS actuales.
La propuesta parece atractiva, pero conlleva costes considerables y métodos cuestionables. Más allá de simplemente buscar derechos de licencia adicionales y ampliados, la solicitud propuso privatizar una mayor franja de la banda inferior de 900 MHz (902-928MHz), una banda que ha sido reservada y que se utiliza ampliamente para comunicaciones críticas de dispositivos de espectro sin licencia desde 1985. Si se concede, se espera que la nueva ocupación del espectro cause importantes interrupciones en una variedad de industrias. Solo para las compañías eléctricas, el coste de reemplazar solo el 10% de los dispositivos afectados se estima en 10.000 millones de dólares según una carta ex parte de ecobee, Itron y Landis+Gyr.
Las compañías eléctricas dependen en gran medida de esta banda para apoyar operaciones críticas de la red. Actúa como los "ojos y oídos" de la red mediante la medición inteligente y las comunicaciones, sistemas SCADA, monitorización DER y otras funciones esenciales. La restricción de la banda propuesta por NextNav podría resultar en una menor fiabilidad de la medición inteligente y el control de la red, lo que supone riesgos para la seguridad pública y la estabilidad de la red (por ejemplo, capacidades de monitorización/apagado remoto).
Aquí tienes cinco cosas clave que debes saber sobre este proceso: